19 de marzo de 2014

El espíritu de nuestro tiempo


LEEMOS, oímos, vemos, cuando muere alguien que ha tenido alguna notoriedad (en las artes, el cine, el deporte, la ciencia, la universidad, la política), y a menudo no sólo en ámbitos restringidos y locales, que se dice: “Se ha ido uno o una de los grandes de todos los tiempos”. 
Si alguien, dentro de doscientos años, por ejemplo, leyese de los periódicos únicamente las necrológicas, podría llegar a pensar que este fue un nuevo Renacimiento, cuando lo cierto es que a menudo tenemos la convicción de vivir en una época ramplona y sombría que señorean la codicia, la corrupción y la mediocridad de todo género, y no en el paraíso que tratan de pintar las necrológicas no tanto para saldar las cuentas con el muerto de turno, como por pasarle luego la factura de la esquela a alguien, principalmente a las masas, a cargo de las cuales suele correr el espectáculo.

El Rastro, 5 de junio de 2011

12 comentarios:

  1. Me pregunto en cuántas épocas pasadas, de esas que ahora consideramos superiores a la nuestra o más deseables y dignas de haberlas vivido, habrán pensado sus coetáneos en esos mismos términos: "(...) a menudo tenemos la convicción de vivir en una época ramplona y sombría que señorean la codicia, la corrupción y la mediocridad de todo género, (...)".

    Y lo dice uno que, más que a menudo, piensa así un día sí y al otro también.

    Probablemente, Jorge Manrique ya dejó este tema zanjado en aquellas archiconocidas coplas a la muerte de su padre.

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  2. El rastro inevitable de la muerte en el Rastro. Bernardina, Felipa, Tomás. Lázaro: qué buen nombre para un muerto. Desconocido el del señor de la pajarita. “No importa”, dice desde el viejo óvalo su leve sonrisa. “Tampoco si fui o no fui camarero del Edificio España.”

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    1. De la extraña singularidad “ab ovo” del Gran Pum a tantísimo óvalo, con cruz o sin cruz, en este “post ovum” de nuestro cosmos familiar. Sí, amigo, la cosa tiene huevos.

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  3. ¿Sería posible imaginar un tiempo de anónimas necrológicas y proclamas laudatorias del fantasmal ausente? No sé, imaginarlo ya es algo...

    http://anarquiacoronada.blogspot.com.es/2013/10/el-filosofo-enmascarado-entrevista.html

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    1. Muy recomendable esta entrevista en la que Foucault hace una defensa del anonimato como necesario contrapeso de la grave identidad: Buen lastre el Nombre, tanto en la vida como en la muerte.

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    2. Interesante y profunda reflexión que contradice la tendencia humana a la elegía. Tal vez sea en el momento de la muerte cuando más nos sentimos atacados por la hipocresía.
      Un saludo afectuoso.

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    3. Foucault y el buen anonimato. Adelantado a Internet y, sobre una ética por ahora imposible, mucho más allá de Internet también. Recibiendo patadas de "nuestro" y de "tiempo", difícil lo tiene ese espíritu.

      «Si he elegido el anonimato, no es pues para criticar a tal o cual, cosa que jamás hago. Es una manera de acercarme más directamente al lector eventual, el único personaje que aquí me interesa: “Ya que tú no sabes quién soy yo, no tendrás la tentación de buscar las razones por las que digo lo que lees; déjate llevar para decirte simplemente: esto es verdadero, esto es falso. Esto me gusta, esto no me gusta. Y ya está y nada más, es todo”».

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    4. Absolutamente de acuerdo, Manuel, pero ni quienes escriben aquí son todos tan elegantes ni mucho menos lo son algunos de los que leen y replican sin saber contener la visceralidad, amparándose en las sombras del anonimato.
      Aún así, con sus palabras me doy por felicitado en el día de mi santo.

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    5. Al otro lado del umbral donde se borra el tiempo y la identidad: la democrática muerte que a todos iguala. La absoluta dignidad al fin cumplida. Preciso sería entonces hacer una necrológica no del vivo, sino del muerto en cuanto muerto, pero ¿quién estaría dispuesto a ocuparse de un trabajo tan particular?

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  4. Recuerdo haber leído en uno de los salones la referencia a una tristemente célebre necrológica que un afamado poeta gallego, del silencio, hizo en el díaro ABC después de la muerte de María Zambrano, a la que trató durante una temporada en Suiza.

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  5. No es que sea un visionario pero , hará una semana tuve el sueño más decepcionante que una persona pueda tener y os lo voy a contar para que sepáis el futuro , a corto plazo , antes de 200 años incluso .
    Lo primero que me pregunté fue ¿ Que hago yo vivo de copiloto de una nave espacial destino La Tierra ? , empece a creer en Dios ya que surgí de la nada y no tenia recuerdos aunque me sabia humano , le pregunté al piloto ¿ De que va esto , es real o es un sueño ? ; vamos a comprobar el estado de las cosas . Llegamos a una ciudad metálica pobladas por seres que pensé eran humanos , pero al dirigirme vimos que nuestra presencia era fantasmagórica y que los seres eran autómatas , maquinas detrás de la piel , no quedó nadie ( fue un palo ) , menos mal que llegue a pensar que yo era el sueño que vigila el trabajo de los clones y ahí me desperté . Los sueños suelen ser estrambóticos y paranormales pero es la única manera de que veamos el futuro y podamos dar fe de lo que viene ( aunque suene a mucho decir ) .
    A veces no se sabe si el mundo está al revés o que uno está cabeza abajo , pero lo que importa es lo que está debajo de la piel ( como cantó Fito ) y yo solo vi clones .

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  6. Cuña publicitaria escuchada hoy en la SER :
    Y yo me iré y quedaran los pájaros , ¡ Juan Ramón Jimenez !
    Marmolería Pefersa , elige la lápida para escribir en ella lo mejor de la vida .

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