22 de junio de 2014

Álbum de Historia Natural (3)

DECÍAMOS ayer cómo Pirala, hablando de tal o cual animal, podría parecer que lo hacía de tal o cual personaje real o de ficción. Y en unos años como los presentes en los que el lenguaje se ha vuelto ramplón y descolorido, halla uno un placer indecible en volver a un Paraíso como este en el que las fieras, mansas o sanguinarias, llenarían la imaginación de los niños con indelebles caracterizaciones:
"La cabra, con más instinto y recursos que la oveja, se familiariza con el hombre, gusta que la acaricie, le toma inclinación, y es robusta, ligera, ágil, viva, caprichosa y vagamunda". O sea, como la mayor parte de nosotros.
"Es uno de los animales más notables, mayores y más hermosos; y sin ser nocivo, es de los más inútiles"; habla de la jirafa, pero ¿quién no podría ponerle a esa descripción un nombre y dos apellidos?
"A una fuerza prodigiosa, reúne el valor, la prudencia, la serenidad y la obediencia. Conserva la memoria de los beneficios y de los agravios, y se venga de estos. Su índole es suave y sociable, y protege a sus semejantes". ¿Hay quien no quisiera reencarnarse en elefante.
"Animal fogoso, gallardo, noble, valiente, dócil cariñoso, de gran fuerza y amigo de estar en compañía de sus semejantes o al lado del Hombre " (el caballo); "humilde, paciente, sobrio" (el asno); "es un criado infiel; educándole se le hace tratable y zalamero, pero es astuto, ratero, ladrón, sabe ocultar sus pasos, disimular sus designios, acechar las ocasiones, esperar, elegir y aprovechar el instante de ponerlos en práctica (...) Nunca mira el rostro de la persona amada; y sea desconfianza o falsedad, siempre busca rodeos para acercarse a ella, y procura caricias que sólo agradece o sufre, por el gusto que le dan. Es además pulido, ligero, mañoso, voluptuoso, aseado y muy cómodo". Cuando se nos dice que se está hablando del gato, todo cuadra, pero afinar tanto en un retrato sólo está a la altura de Buffon o de Balzac, veterinario uno y médico el otro de parecidas anatomías.
                                                                        (Continuará pasado mañana)



4 comentarios:

  1. No cabe duda de que los textos son deliciosos, pero adolecen de un grave error, que es antropificar (valga el palabro) a los animales, o sea, verlos y juzgarlos con perspectiva humana. Obviamente es absurdo, pues la realidad animal (o sea, su percepción sensorial y mental del mundo) es muy distinta de la nuestra, como distintos son sus sentidos y su cerebro. Por lo demás, habría que ver lo que los animales opinan de los humanos, tan listos y estúpidos como somos, tan inteligentemente como hacemos tonterías.

    (Sandra Suárez)

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  2. Entre las fieras mansas Pirala ha omitido al bípedo de escaso porte, vivarachos ocelos y nuca protegida por coleta rala cuyo trino melodioso es muy capaz de embelesar a pájaros de variado pelaje.

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  3. Muy acertado poner en la misma pagina el dromedario con la llama . Lo curioso es que ambos camelidos no pueden tener contacto sexual , diferencias grandes de peso , falta de atracción , pero de una llama inseminada artificialmente por un dromedario ha resultado un nuevo animal( cama ) , en principio se cree se trata de un híbrido , pero no se descarta pueda ser fértil ( como los resultantes entre la diferente combinación de llamas , alpacas , guanacos y vicuñas dado que el dromedario , el camello y los cuatro camellos americanos tienen igual número de cromosomas ) . Todo esto se sabe desde hace menos de una década , pero la ciencia no miente . Se podría condenar, pero no me parece mal se haya creado un cama , si es capaz de reproducirse tendremos una nueva y muy cara lana y una nueva subespecie , un paso adelante .

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  4. Cierto desengaño antropológico en estos dos aforismos de Elías Canetti:

    “Los animales son seres más extraños que nosotros sólo por esta razón. Porque tienen las mismas vivencias que nosotros, pero no las pueden contar. Un animal que hablara ya no sería superior a un hombre.”

    “Una sociedad en la que cada uno enseña a hablar a un animal, que luego habla por él; pero el que ha enseñado al animal enmudece.”

    "Un animal que hablara ya no sería superior a un hombre". Se comprende. ¡Cómo no envidiar alguna tarde por ejemplo a los elefantes? Barritos aparte, no hay animal con una cabeza más rara y hermosa. Del periódico de hoy: “El tráfico de marfil se cobró 20.000 ejemplares en África en 2013”. Ni la perversa envidia metafísica de privilegiados judíos sefarditas, ni Juan Carlos I Cazador, reconozcámoslo: mata muchos más elefantes la ardiente ambición.

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