10 de abril de 2012

Don Quijote en Sheridan

"MOLINOS harineros de Sheridan, en el estado de Wyoming", leemos en el reverso de esta fotografía que circuló hace cincuenta años la agencia de noticias ligada a la Embajada de Estados Unidos en España y emergida hace unas semanas en el Rastro de Madrid.
Advertimos en los edificios industriales en ruinas (viejos humeros de caleras o de fábricas de ladrillos abandonadas, explotaciones mineras inmovilizadas por el óxido, estaciones de ferrocarril comidas por las zarzas) advertimos, decía, una poesía poderosa, imagen de la devastación del tiempo. Pero cuánta más poesía en esos mismos edificios, como en estos molinos de Sheridan, en los tiempos de su plenitud, con su vida real, animada, de gentes que entraban y salían de ellos cada cual con su noticia, monumentales y egregias fortalezas, castillos del progreso que esperaban acaso la llegada de alguien que respondiera al nombre de don Quijote, un don Quijote de allí, medio vagabundo, que viajaba en trenes de mercancías y bebía whisky de una bolsa de papel.

4 comentarios:

  1. yo creo que a estos gigantes le confieren su poesía, primero el Escritor,usted, luego su propio confinamiento expuesto en la llanura, a merced de los alisios, más la profundidad de los cielos y del horizonte enorme: parecen así gigantes huérfanos, tristes.
    saludos

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  2. Para que existiera un Quijote se necesita que hubiera una naturaleza pura, hoy en día una reencarnación de Cervantes no habría escrito nunca sobre un personaje tan poético, la alienación de la naturaleza y la de nuestros cerebros hace imposible que el arte sea lo que fue . La caja de Pandora de Zeus es la gran verdad de nuestra herencia y mitología , lo demás solo son destellos del pensamientos
    Saludos

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  3. Como anecdota diré que el periodista de la Vanguardia Agustí Calvet " Gaziel " , corresponsal de la primera guerra mundial y escritor de libros de viaje dijo : Ir en tren no es viajar, es desplazarse
    Creo que la primera policia que se creo en Estados Unidos fue para evitar los delitos en el ferrocarril
    La velocidad es enemiga de la naturaleza y de los humanos

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  4. «La felicidad está en la ignorancia de la verdad» —sentenció, en cierta ocasión, el mismo Leopardi—.

    La sentencia da que pensar si el Giacommo de marras sería o no un iluso, pues buitres, quebrantahuesos y alimoches, no por ser infelices y parecerlo, dejan de ser pájaros.

    Puestos a poner en entredicho, cabría incluso cuestionar si los trinos de los mirlos y los puputeos (léase bien) de las abubillas son manifestaciones de felicidad o de la más pura estulticia.

    Por algún tiempo, sin embargo, sus coincidencias y los pájaros nos han acercado. La coincidencia entre nosotros es, obviamente, unidireccional. Se trata, además, de una coincidencia alentada por un buen amigo, que diríase acólito de su lectura y devoto de su personalidad ¿Se da cuenta, A.T., del influjo que su literatura causa a los profanos? ¿Se da cuenta, A.T., del acicate que supone su pluma para quienes quieren volar? Sería bueno dejar revolotear sobre su mesilla de noche estas dos interrogantes.
    Para no olvidar los inicios.
    Para tener presente los progresos.
    Y, para ser un poco más infeliz si quiere, pero ser consciente de una verdad que, pese a no revelársele, existe.
    Cuando quiera le presento la letra de mi amigo, a quien suelo dar besos-pájaro-lluvia.

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