2 de junio de 2012

España negra (bis)

SI tuviésemos la necesidad de explicarle a alguien la España de los años cuarenta del siglo XX, la España de los vencedores de la guerra, bastaría enseñarle esta fotografía. Su tamaño considerable (39,5 x 29) y el haberla encontrado enmarcada declaran que alguna vez estuvo colgada, ¿dónde? ¿Prisión, hospital militar, colegio de huérfanos? Se diría, viéndola, que estuviéramos oyendo a Unamuno en su célebre "venceréis, pero no convenceréis", sólo que detrás de la voz de don Miguel puede oírse la del otro Miguel, Cervantes, el gran derrotado, animándonos a buscar en los pliegues de la realidad lo no evidente, en la España negra (bis) esa historia común que nos hermana a todos, la que habría vuelto a retratar Solana si la vida le hubiera dado tiempo.

Del Rastro, 20 de mayo de 2012



12 comentarios:

  1. Dios !!! que peña cutre !! los jeroles les delatan como chungos y muermos. Estos eran peores que los del grupo Bilderberg
    Chao

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  2. Al hilo de la lectura de su libro Las armas y las letras, quisiera recordar, si me permite, señor Trapiello, la necrológica de A.Machado a Unamuno; siquiera como símbolo de una actitud que no se prodigó mucho por aquella época y que, quizá también ahora, sigue siendo cuenta pendiente en este solar ibérico:
    "A quién lo conocíamos y lo amábamos no nos inquietan las circunstancias más o menos tenebrosas de su acabamiento; sabemos de él lo que nos importaba saber: que murió, sin duda alguna, tan noblemente como había vivido." Y recordar, como hace usted en su maravilloso libro, que cuando el poeta escribió estás palabras, aún no conocía el episodio del paraninfo salmantino.
    Gracias
    Manuel

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  3. Estos fascistas (con otros rostros y otros trajes) los podemos encontrar (lamentablemente) por estos lares. El opus dei (así con minúsculas), cada vez adquiere más poder y se torna en peligro en sociedades donde la libertad no tiene una asentada tradición. Dios nos libre de esta gente que en su nombre perpetran cada barbaridad.

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  4. Manuel Cañedo Gago2 de junio de 2012, 8:26

    Qué rigidez en sus rostros, inexpresivos, hieráticos. Tan sólo un esbozo de sonrisa en los rostros de los curas; en el de la izquierda, taimada; en el de la derecha, intrigante.

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  5. Han cambiado los trajes y algunos de los hábitos, no hay que ir muy lejos para poder identificar idénticos personajes en la España actual camuflados de demócratas.
    saludos
    txema

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  6. Amén, Dios nos libre,sí, de los que se han tomado tan bonitamente para sí la prerrogativa de administrar en exclusiva los negocios divinos con vistas a mangonear en los terrenales, que es lo que les interesa.
    La foto es increible, la única presencia femenina entre las fuerzas vivas se queda con toda la atención pese a su minoría. Y toma ultraísmo y vanguardia con esa toca continuación del babero. Como hemos leído un par de veces en libros de A.T, luego la gente se va a Nueva York a ver exposiciones contemporáneas "de la leche". De los pliegues de la vida ya pasamos directamente, para qué, habiendo los grandes temas. Por lo menos nos va quedando esta esquinita para tocar algo de vida y ayudarnos luego a pasar los grandes temas que nos lanzarán a lo largo del día aquellos que escriben siempre con pluma de cóndor mojada en el Etna (disculpas por el saqueo, de nuevo) y un saludo.

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  7. Supongo que muchas veces, enfrentados a ciertos temas, todos vemos lo que queremos ver. Lo que usted ve en esta fotografía, señor Trapiello, ha quedado muy bien expuesto en sus líneas. Yo veo una serie de personas, algunas con rostro bondadoso, otras con gesto crispado, y con ese aire entre rancio y pobretón que desprende la mayoría de las fotos de esa época. Por suerte tienen la boca cerrada porque, de abrirla, nos reiríamos también de sus más que probables dientes podridos. ¿Acaso la luz de la inteligencia brllaría más en los ojos de un grupo de personas del bando perdedor y su bondad y generosisad innatas quedarían más patentes? Y la pregunta que duele: ¿de verdad hubiéramos estado mejor en sus manos?
    Un saludo. Marple.

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    1. Esa pregunta no tiene respuesta. Lo que si sabemos es como fue el trato que dieron a España y a los españoles los vencedores. Eso es irrebatible, incuestionable y lamentablemente irremediable.

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  8. Como ya dije (humildemente) en este blog, cualquiera tiempo pasado fue peor.

    Y aunque sea tópico repetirlo, conviene insistir en que no es llevar la contraria al amigo Jorge, porque lo que él dijo no es que cualquiera tiempo pasado fuese mejor, sino que eso es "a nuestro parescer", o sea, por influjo de la nostalgia y la memoria deformante. Así que, por favor, que nadie nos fustigue con la manriqueña copla.

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  9. En cualquier color de los cuadros que Solana no llegó a pintar, subrayar quizá sobre todo:

    "animándonos a buscar en los pliegues de la realidad lo no evidente, en la España negra (bis) esa historia común que nos hermana a todos"

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  10. Un tercio para la iglesia (con sotanas y babero proyectado a la nada, pero ocupando espacio), un tercio para lo militarizado y el otro tercio para los funcionarios. ¿Y para el pueblo? Humillación y silencio untado con mucha hambre.

    ¿Alguien duda de por qué sus herederos no quieren oír hablar de la Memoria, con ley o sin ley?

    Ellos fueron los que comieron, y bien, gracias al pueblo.

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  11. Esos alerones de la monja que tiene cara de susto o de asombro, ella no se explica que hace sentada allí, entre tantos hombres, para ser mujer, monja tenía que ser. Mi padre se marchó adolescente en 1938 y regresó en 1952, y me contaba de la pobreza y el hambre mientras veíamos los Santos Inocentes, yo no podía creer que fuera posible tanta barbarie y humillación en España. La vocación déspota española tan frecuente. He visto su conferencia sobre el libro en la biblioteca, y me han sorprendido las portadas de Galdós por su modernidad, una compensación a la imagen de la dama con alerones.

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