4 de junio de 2012

Tú fíate de la Virgen, y no corras

Siempre le ha hecho a uno muchísima gracia este refrán francamente herético, y que la España mariana e inquisitorial del pasado no pudiera impedir su circulación . “Con apariencia irreverente, sólo pretende condenar la confianza excesiva en los hombres”, se ve obligado a justificar Luis Martínez Kleisser en su clásico y monumental Refranero General.

El país ha dejado de ser católico hace ya muchos años, incluso de hablar con refranes, pero nunca uno de ellos ha tenido tanta vigencia. Todo empezó con el anterior presidente de gobierno. Un minuto antes de que se batiera la plusmarca de craks mundiales, que seguía ostentando Wall Street/1929, salió por televisión y dijo: “No hay ninguna crisis. Decir lo contrario es un acto antipatriótico”. El de ahora dijo también que nunca, nunca, nunca, haría recortes en sanidad ni subiría los impuestos. Así que basta con que un mandatario saque en procesión las palabras Tranquilidad, Confianza, Solvencia, Patriotismo, para que repitamos: Tú fíate de la Virgen, y no corras. 

Durante los últimos años y hasta que hace unas semanas nos han quitado no sé cuántos miles de millones de euros a todos los españoles (es decir, a la enseñanza, a la sanidad, a las obras públicas) para que a los señores banqueros les cuadren las cuentas y sus bonos, sueldos e indemnizaciones, se nos ha dicho y repetido hasta la saciedad que el sistema financiero y bancario español era y es muy solvente, y que saldremos de esta. ¿Cómo? ¿Estando cada vez peor?

Saldríamos corriendo, si supiéramos adónde, de modo que acabamos por quedarnos en nuestro rincón, agazapados, pensativos. Hace años un amigo que vivía a salto de mata de trapicheos, sablazos y mangues de libros a los colegas, se afilió a la Cnt de Tve y se hizo nombrar tesorero. En un aprieto, para sanear sus finanzas maltrechas de crítico de arte, cosa comprensible, simuló un robo en la casa en la que vivíamos ambos, y me dijo: qué cosa tan extraña, han entrado los cacos, se han llevado el dinero de la Cnt, que tenía en la mesilla de noche, pero no el mío, que estaba al lado, en un sobre, que no vieron. ¿Se lo explicarás así a tus compañeros camaradas? Era en aquellas fechas un joven muy simpático, como suelen serlo los pícaros. Sí, dijo, los compañeros camaradas lo comprenderán. Los compañeros camaradas le escucharon, en efecto, y le dijeron: no te preocupes, eso puede sucederle a cualquiera. Volvió a casa contentísimo. Pero a la semana lo siguieron tres desconocidos por la calle, lo metieron en un portal y le dieron una paliza. Cuando concluyeron, le arrimaron la dulce pedagogía: Somos de la Fai, no se te vuelva a ocurrir robar a un anarquista. Volvió molido y apesarado. Me dijo: Fíate de la Cnt, y no corras, me obligan a devolver el dinero. Al contrario que nuestro amigo, nosotros no le hemos robado a nadie, más bien sentimos que nos están robando. Y tampoco vemos a los ladrones  dispuestos a devolver nada. Al revés, se diría que están con ganas de meternos en un portal, quiero decir en un corralito: tantos son los palos que caen sobre nosotros día sí, día también, mientras nuestro instinto herético de españoles no discrimina ya en esta procesión de los horrores entre la Virgen de las Angustias y la de los Remedios.
   [Publicado en el Magazine de La Vanguardia el 3 de junio de 2012]

11 comentarios:

  1. Estamos indefensos. Hoy leo en la prensa que el Psoe renunciará a nombrar consejeros en Tve ante la maniobra del Pp de cambiar el estatuto de la televisión pública. Así que volveremos a la Tve monolítica y de partido. Otra vez a sufrir una manipulación indigna, como con Calviño, como con Urdaci... ¡y encima pagada por nosotros! Además de obligarnos a ser putas nos obligan a poner la cama. Y obviamente que, con una televisión mendaz y sectaria (al estilo de la Cope o Intereconomía), la sociedad quedará todavía más desvalida. Sólo nos queda llorar.

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  2. Podíamos pedirle a la Virgen que si nos puede castigar a los malos; con lo que nos quede de país católico podríamos rezar por esta buena causa

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  3. Respuestas
    1. “¡Viva! Sobre todo por la I”. (Fernando Pessoa desde Andrómeda).

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    2. Ajena a Andrómeda,
      lenta, tal vez feliz,
      la cochinilla.

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    3. La cochinilla
      lenta, hormiga con prisa.
      Aparto el pie.

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  4. Sólo una pequeña precisión: se habla aquí de "todos los españoles" como paganos de la crisis. Ojalá fuera verdad tanta belleza. La (más prosaica) realidad es que existe una casta de privilegiados que no sólo no ha de apechugar con la crisis, sino que su situación es mejor que nunca, como lo muestra hasta la evidencia el que los únicos negocios que no sólo no tienen problemas, sino que no dejan de crecer, son los de artículos de superlujo, es decir, los dirigidos precisamente a esa casta. Las célebres SICAV (Sociedades de inversión de capital variable) siguen cotizando al ¡¡¡ 1% !!!, sin que a nadie se le haya ocurrido al parecer que ése y otros indecentes privilegios, que nunca tuvieron justificación posible, son directamente de juzgado de guardia en una situación como la presente. Así que no pagamos "todos", sino sólo los más débiles, aquellos que no tienen el dinero y el poder que les permitan oponerse eficazmente a la explotación indigna de que son (somos) objeto. Los otros callan y, supongo, se ríen por lo bajo de los "pringaos".

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  5. Ahora se aplica mucho " por la caridad entra la peste "
    El dinero no tiene amigos , ¿ El banquero ?
    Parece que hay que reducir el consumo a cero y cuando uno se acostumbre a no comer tendrá el mismo fin que el burro del gitano
    Saludos

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  6. Mi nieta tiene seis años. Hace poco le preguntó a su madre: "¿El dinero lo hace Dios?".

    A niña tan tierna mi hija no se atrevió a contestarle lo primero que le vino a la cabeza: "No, el dinero es Dios".

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  7. Confianzas las justas, los bancos ya no fian y la gente desconfia de todos y todo.
    Decir que los españoles somos unos manirrotos, unos despilfarradores y unos vividores genera desconfianza y es incierto , pero todo vale mantener los cargos y camuflar politicas erraticas
    chao

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  8. Y ¿qué os parece la amnistía fiscal que hemos estrenado ayer?, esto se está poniendo como para coger la “lupara” y tirarse al monte, no hacen más que calentarnos los mondongos y cargarnos de razones para lo que venga.
    Fernando

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