21 de enero de 2014

El gran silencio (Emilio Gavilanes)

LA luz pasa a través de un libro de haikus como podría hacerlo a través de una hoja de alabastro. Quiero decir que crea dentro de nosotros un misterioso espacio que propicia el recogimiento y el silencio. Así sucede en este bellísimo libro de un autor que ya publicó en La Veleta su primer libro, de haikus también: Salta del agua un pez. Figura igualmente en la Antología de haiku en español, de Benet y Soriano, Un viejo estanque, que acaba de publicarse.
Como en los casos anteriores, el azar ha elegido por nosotros estos tres poemas. La cubierta de este es para mí una de las cinco más bonitas de toda La Veleta, aunque no sé si está bien que yo diga una cosa así.

Se rompió el hilo.
Cada vez más lejanos
cometa y niño 

Ermita en ruinas.
Un minúsculo insecto
se come al santo.

En la hoja seca
que arrastra el río
viaja una hormiga.


9 comentarios:

  1. Se rompió el hilo.
    Cada vez más lejanos
    cometa y niño
    Me parece muy hermoso como imagen, como sugerencia y como metáfora de la poesía, ese hilo que se rompe y nos aleja de la infancia. La poesía sería el silencio que nos hace recordar y retomar el hilo del pasado.

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  2. EN RUINAS

    Ermita en ruina:
    solo por una S,
    también el haiku.

    (¿No lo parece?)

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    Respuestas
    1. No entiendo, Manuel. ¿Jugando al haiku? Si lo hubiera hecho usted con una vocal (se come el, y no al, santo) en lugar de con la ese, el resultado sería buñuelesco:

      Ermita extraña.
      Un minúsculo insecto
      se come el santo.

      O quizá mejor:

      El santo come
      minúsculos insectos.
      Extraña ermita.

      Etc.

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  3. DE LAS RUINAS

    Junto a la tapia,
    un manojo de ortigas.
    ¿Reclinatorio?

    Y Bashô, desde su propia y buscada ruina:

    Pulgas, piojos,
    El caballo meando
    Junto a mi almohada.

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  4. Una sugerencia a partir del último:

    Pulgas, piojos
    se nutren de mi sangre.
    ¿Las sabrá rica?

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  5. Perdón: ¿les sabrá rica?

    Me equivoqué al teclear. No es laísmo ni alzhéimer, sino párkinson.

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  6. RECUERDO INFANTIL

    “Cada vez más lejanos…”

    Hartas del barco
    de papel, las hormigas
    se suicidaban.

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  7. a cuento de la hoja y la hormiga:
    "Por el río Paraná / baja cantando un piojo / con un hachazo en el ojo / y una flor en el ojal".

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  8. Flor tan pequeña...
    La gota de rocío
    puede con ella.
    Es muy bonito. Las palabras suenan musicales y alegres.Me transmiten una imagen colorida y primaveral.

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