17 de enero de 2014

Troppo vero

ACABA de aparecer en la colección Austral Troppo vero con la misma fotografía que figura en la cubierta de la primera edición. El proceso de las cubiertas del Spp no responde a un patrón único, y a menudo son fruto de todo un poco, casualidades, apremios y prisas de última hora.
Recuerdo que estábamos en la terraza de Las Viñas, donde fue tomada la fotografía, y andaba uno bastante acuciado buscando ilustración para el título, decidido desde hacía tiempo, cuando de pronto se me apareció esa cara. No sé qué pasa en Las Viñas que se producen muchas y providenciales apariciones que compensan por suerte algunas pocas y no menos providenciales desapariciones. 
Lo digo porque ninguno de aquellos a los que he preguntado, había advertido ese perfil que se dibuja en el crepúsculo, con su tupé y la frente, su ceja, un ojo al que no le faltan ni las pestañas, su nariz, boca y barbilla. Recuerdo que aquella tarde, al reconocerla, me dio un vuelco al corazón: aquel rostro se parecía al de todos nosotros, que estamos aquí un breve tiempo antes de desurdirnos y transformarnos en otra nueva y más robusta vida.
(Envío a Pablo A., que se publica también como comentario: Nadie habla del más allá, sino del más acá, de ese tierno sarmiento que deshará su perfil apenas en unas horas, para ser, mañana, aquí, robusta rama. Todos nosotros somos vida fuerte de los venideros, como lo somos de los pasados. Y aquí, aquí, no allá) 

Las Viñas, Rama de glicino, 7 de septiembre de 2008

12 comentarios:

  1. Déjese de filosofías, Andrés, sobre todo de las del más allá, que mientras pensamos en transformarnos a saber en quė vida olvidamos cuánta vida hay aquí.

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    1. Nadie habla del más allá, sino del más acá, de ese tierno sarmiento que deshará su perfil apenas en unas horas, para ser, mañana, aquí, robusta rama. Todos nosotros somos vida fuerte de los venideros, como lo somos de los pasados. Y aquí, aquí, no allá.

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  2. Desdibujado seré: dibujaré todo el tiempo.

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    1. "Quiero que me sorprenda la muerte, en pleno trabajo." (Ovidio, Anales, II. X. 36).

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  3. La entrada de hoy, Andrés, me dejó un poso amargo de tristeza, tan extraño para mi viniendo de usted. A mi manera, tan torpe, quise decir que todavía se está bien aquí, y que es inútil buscar otro sitio. Ahora se que no supe entenderlo, y lo lamento. ¿Querrá disculparme?
    Un buen abrazo, muy de veras

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    1. Podía entenderse eso que usted señaló, desde luego, y no sólo usted, y por eso le agradezco el haberme dado la posibilidad de aclararlo. Un abrazo. A.

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  4. En la edición de Austral la línea negra de la editorial desluce la pureza de la traza del rostro, o así me lo parece. Compré ese tomo (ed. Pre-textos) en una venta de segunda mano, por estar agotado en las librerías de nuevo, y por un malentendido, del que fui el único culpable, no pude pagarle al vendedor que me reprochó con razón mi falta. Espero que eso no merme la maravillosa sensación que es ponerse a leer cada tomo del SPP.

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  5. La realidad: siempre tan verdadera la puñetera. Y excesiva: “por qué está todo en vez de no haber nada”, que dijo el godo. No siempre es fácil echarle la sal.

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  6. Al fondo del corral estaba el arriate de las violetas y el rosal de pitiminí: al pie del paredón por el que la hermosa parra gateaba hasta la tela metálica de la azotea. Al sol, allí la esperaba la niña para cortar y morder los tallitos ganchudos de los pámpanos. Ahora escribe palabras como sarmiento y pámpano, pero de su ácido sabor maravilloso lleva privada más de medio siglo.

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  7. HEMERÓSCOPO

    Algo funéreo, como usted suele decir, pudiera parecer el trazo caricaturesco de la glicina. Pero inmediatamente detrás, la goma de la nube borra todo mal presagio. El humo de la nubecilla también es metáfora de la buena molienda de sus almazaras vitales y literarias. Así pues, tallito y nube en conjunción indican que todavía tiene usted por delante treinta años y dos días de gustosas labores, para suerte suya, de su glicina, viñas y lectores.

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  8. Siento que una lectura tan maravillosa deba hacerse en un papel tan demencial como el que utiliza Austral en esta edición

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    1. No crea, no está tan mal y tiene su poesía. En peores garitas hemos hecho guardia. Gracias de todos modos por la compañía.

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