20 de julio de 2011

Fuente Castalia (1978)

El agua, que es principio,
brota siempre sin pena de lo hondo,
y, nacida, ya todo es más sencillo.
Que al beberla inmortales nos hiciéramos
es cosa no probada,
pero el amor de entonces, 
como el río de Heráclito 
ha seguido pasando sin alejarse nunca,
que su eterno retorno 
es su eterno presente
hasta el fin improbable de los tiempos.

3 comentarios:

  1. TAOÍSMO Y AGUA. Para Laotsé, 'el agua' ha de ser siempre el símbolo de la fuerza de los débiles. El agua que gotea gentilmente y horada la roca, y el agua que tiene la gran sabiduría taoísta de buscar el nivel más bajo:

    >'¿Cómo obtuvieron su reino sobre el centenar de corrientes menores los grandes ríos y los mares? Por el mérito de estar más bajo que ellos; así es como obtuvieron su reino'.

    Que también Heráclito la tomara como símbolo, ya hecha río, que nunca es la misma aunque sea el mismo, me parece bello.

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  2. Por eso quizás los bebés, a la contra de los padres, lo primero que balbucean, antes que pa...pa, es ava, osea, agua, principio y fin presocrático de las cosas nostras. ¡Agua! dicen los cacos para prevenir de la poli.

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  3. Echen un vistazo a los estudios del Dr. Masuru Emoto en su libro "Mensajes del agua" da qué pensar. Que tengan un feliz día.

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