20 de octubre de 2011

De pájaros, poetas y pajareros

HAN entrado en nuestra casa por la ventana de internet y enviados por Juan Marqués, siempre atento, los poemas que Eloy Sánchez Rosillo ha escrito sobre pájaros, pensando en el librito que habrá de publicar Pre-Textos. Y al mismo tiempo, en el mismo día, ha entrado, por los sótanos de Correos, el libro Personajes y Escenas del Rastro Madrileño con las fotografías de Eduardo Dea, entre las que hay unas cuantas de los pajareros que se ponían en la Ribera de Curtidores y en la calle de Rodas.
El segundo de los poemas escogidos por Juan Marqués, dedicado a las golondrinas, se incluía en el libro Elegías, que se publicó hace casi treinta años. ¡Casi treinta años!... Han pasado en menos de lo que dura el giro de uno de sus vuelos! Leemos:

OH abril, con cuánta alegría
van y vienen por tu cielo
las golondrinas.

Vienen y van, van y vienen,
mas lo que en el cielo escriben
nadie lo entiende.

Quién entendiera
semejante misterio:
la primavera.

Casi treinta años cuando lo editamos, y tres los que tenía JM cuando ESR escribió este poema, y emociona ver a poeta tan joven buscando lo mejor de sí mismo en lo mejor del pasado.
Se ha ido la tarde, es un decir, en buscar y leer en los libros de nuestro amigo los veinte bellísimos poemas que formarán uno de esos libritos en octavo menor de la colección “El pájaro solitario”. Y a medida que la tarde se iba, se iban quedando a nuestro lado, sí, golondrinas, gorriones, petirrojos, verderones, mirlos, ruiseñores y jilgueros, esos jilgueros suyos únicos que cantan para todos, para ninguno, para siempre.
De la foto decir que fue hecha en un tiempo en que aún no estaban prohibidas muchas artes de cazar pájaros y que todo lo triste que es una jaula con un pájaro dentro, es alegre una jaula vacía, pues no se habrá encontrado una manera mejor de decir la libertad, y que en esa gran foto los que parecen cautivos ya del tiempo son los cuatro pajareros.

Foto: Eduardo Dea, Pajareros, 1982
           (Foto: Rafael Trapiello, Cuervo en Whole Foods Market, Austin, Texas, 2011)


6 comentarios:

  1. Por la manera de estar de estos hombres bien podrían tener como lema aquel "puedo esperar"

    ResponderEliminar
  2. La literatura es una dedicación paradójica: siendo una actividad solitaria por definición, es increíble la cantidad de recuerdos compartidos que genera. Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  3. ¿Lo de pájaros y poetas no irá con segundas verdad?

    ResponderEliminar
  4. es verdad, eso que tiene la poesía de vuelo y de jaula de la imaginación abierta a los vientos... y como nos decían nuestras tías de pequeñajos, cuando olvidábamos abrocharnos la cremallera del pantalón, tan atentas siempre: niño, que se te va a escapar el pajarito. Ese tiempo cautivo, ya lo creo.

    ResponderEliminar
  5. Recuerdo cómo se alteraban las golondrinas en las tardes de verano cuando amenazaba tormenta; era el momento en que yo empezaba a rezarle a Santa Bárbara porque no fallaban

    ResponderEliminar
  6. Estoy de acuerdo, la literatura es una dedicación pajaródica :)

    ResponderEliminar